sábado, 6 de octubre de 2007

puertas abiertas para el fuego

a quién le digo que se buscar más que los demás, que quiero más cielo y más poder, y es esa falta de paz la que me hizo creer en la justicia de la vida tan poco divina. a quién le digo que no se recompensar, devolver con fuego todo el cielo que me dieron, sigo en medio del desierto con tanto mar alrededor.
a quién le digo lo fácil de tu arte que hasta ahora no descubro, con mi pasado brillante y mi pasado tan oscuro, la puerta de mi casa está cerrada y me abren todas las demás, disculpa si entro porque no volveré a entrar.
a quién le digo mi mejor prohibido, de quién aprendo a seguir cuando todo está perdido, a quién le digo cómo escapar para no seguir ganando, como lleno las horas que siguen pasando. voy a apagar el incendio que encendí otra vez, guardaré reservas de llamas que me provoquen y tal vez, tendré poco más de silencio y menos riesgo.

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