Aprendí a no mirarte en otros rostros
Comprendí que era difícil caminar solo
Y aún así recogí desde abajo los escombros
Tal vez el tiempo nunca jugó a mi favor
Tal vez el viento siempre sopló en mi contra
Pero aun asi la venganza nunca me supo a nada
Quiza por eso seguí adelante sin tenerte delante
Antes mi meta era ganar el fin de semana
Ahora mi meta es vivir esquivando a las desgracias
Compra mi vida y alquilala a quien tu quieras
Deja las heridas en la piel de nuestras almas
Y no queda mas por mirar que tus ojos de fuego
Que aceleran las ganas de tenerte dentro
Queda lo único que alguna día se borrará
Los recuerdos algo borrosos como olas del mar
Y un poco mas abstracto, el amor era un regalo
Un regalo que me diste una mañana de verano
Un verano cuya noche duro una eternidad
La que solamente ambos podiamos mirar

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