viernes, 9 de julio de 2010

Tranquilidad

Paz, calma, silencio, oscuridad, horas para dormir, todo esto que siempre soñe y que ahora me aburre un poco. Ojos cansados, cuerpo gastado, manos firmes, piernas relajadas, cabeza vacía, rostro insensible.

Te vas dando cuenta de quien eres, te vas dando cuenta de quien no eres, de que te divierte, de que te enferma, de que te aburre, de que te envejece. Vas encontrando tus pasiones, vas ignorando tus emociones, vas gritando cada vez más bajo, vas caminando cada vez más rápido. Los días se te hacen cortos, en especial los fines de semana en los que no encuentras más nada que un alma aburrida y rota.

Alegrías y tristezas que tal vez ya no aparezcan, adicto a lo de siempre, enfermo de lo mismo, sin ganas de encontrar remedios.

No hay comentarios: